El alto porcentaje de cáñamo ofrece una mayor resistencia al desgaste que el lino, es naturalmente antibacteriano y antimoho. La estructura hueca de esta fibra garantiza una regulación térmica natural, mejorando el confort interior de los ambientes. La parte de algodón suaviza el tacto seco y hace que el drapeado sea más fluido. El acabado artesanal en cesta introduce una textura refinada, ligeramente tridimensional, que realza la naturaleza material del cáñamo. Ideal para interiores que requieren autenticidad, rendimiento y sostenibilidad.